Lo que gratis habéis recibido, dadlo gratis.

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Encuentro con los colaboradores de las librerías Paulinas en Madrid
encuentro con los colaboradores

Silvia Parenzan Superiora Delegada España

Las Paulinas (Hijas de san Pablo) en el encuentro con nuestros colaboradores han sentido la importancia de reflexionar sobre la exhortación apostólica “Amoris Laetitia”  y engranar su importancia para nuestro apostolado. Para realizar este camino nos ayudó Don Fernando García con su ejemplos de vida en el sector pastoral e hizo la llamada a ser semillas para todos los que nos frecuentan en nuestros centros con una mirada abierta a las necesidades de la gente.

Uno de nuestros colaboradores nos cuenta su experiencia, diciendo que siento un enorme agradecimiento hacia las hermanas, también las que he tenido el placer de conocer a raíz de este encuentro y las que aún no conozco. Gracias por haber confiado en mí y darme la oportunidad de demostrar que puedo desempeñar esta ardua tarea de dar a conocer a este mundo a Jesucristo que es el verdadero camino, la única verdad y la auténtica vida. Quiero dar las gracias también a mis compañeros/as de trabajo que son los que me sufren día a día con mucha paciencia, los que me enseñan, los que me apoyan en cada paso que doy. Y a mi familia siempre.

Reflexión sobre Amoris Laetitia

Don Fernando García Diócesis de Valladolid

Al principio no sabía lo que iba a encontrarme ni lo que iba a suceder en este encuentro paulino en Madrid, al ser la primera vez que participaba; solo tenía que esperar un poco.
Llegamos en el Ave a Madrid, un viaje rápido, cómodo y tranquilo sin duda. Teníamos tiempo de sobra antes de reunirnos con los demás, así que tuvimos la oportunidad de pasear por la ciudad y de ver algún monumento emblemático a pesar del terrible calor que hacía, que más tarde paliamos gracias a Dios con una cerveza bien fría. Anduvimos hasta la casa de las hermanas ya casi para la hora de la cena, el calor seguía arreciando lo que no impidió que nos recibieran con gran alegría y hospitalidad. Empecé a conocer a gran parte de esta familia ya que algunos de ellos llegarían por la mañana al día siguiente.

Encuentro con los colaboradores

Momento de compartir

No tardaría en darme cuenta de que la comida iba a ser sana y equilibrada, en cuanto vi esas patatas y esas judías hervidas encima de la mesa, no obstante tengo que decir que estaba muy rica. Esa misma noche ya pudimos disfrutar de una agradable velada a la fresca, en lo alto del edificio.

A la mañana siguiente después de tomarme un buen colacao, salí con los demás a la puerta a esperar a que llegara el resto del equipo y el sacerdote que iba a dar las ponencias sobre la exhortación del papa Francisco “Amoris Laetitia”. Una vez llegaron todos empezó la charla.
Comenzó a explicarnos todos los entresijos del tema y nos instó a la reflexión. Estuvimos todo el día; entre el calor que hacía y lo poco que habíamos dormido llegamos a la extenuación. (jajajaja, es broma). Tengo que decir que fue una gran aportación, positiva, a nivel de conocimientos y espiritual, para nuestras vidas, para nuestro trabajo y para nuestras familias. También la experiencia en grupos fue muy constructiva y gratificante.

Encuentro con los colaboradores

Momento de compartir

Encuentro con los colaboradores

Momentos de compartir

Después de la cena igual que el día anterior, subimos a la terraza a seguir intercambiando cuantiosas opiniones y algunas risas, hasta que la hermana Julia apareció con un merecidísimo premio, ¡una caja repleta de helados!!!.
El domingo amaneció tranquilo y que mejor que empezar el día con una misa, que cantada por las hermanas hizo las delicias de los allí presentes. Entramos en la última reunión donde se habló de cosas muy interesantes sobre la editorial que yo no sabía y demás asuntos. A continuación hablaron los compañeros de todas las tiendas de paulinas de España e intentaron plasmar y poner en común todo lo acontecido en estos dos últimos años. Comimos; y transcurrido un pequeño espacio de tiempo llego la hora de marchar. Nos despedimos todos/as. Yo me despedí de los compañeros y de todas las hermanas que pude; nos llevaron al tren y de vuelta a casa.
Ahora mientras escribo estas palabras, pensando en lo que he vivido estos días, revolotea un pensamiento en mi cabeza, el cual quiero compartir y con esto concluyo: Jesucristo dice: “lo que gratis habéis recibido, dadlo gratis” y ellas nos lo dieron todo, sin reservas y lo siguen haciendo día tras día en el trabajo.
Gracias por hacer lo que hacéis y por dejarme participar.

Marcos Lluch Martín

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