Mes de la Biblia 2020: para que la Palabra del Señor siga avanzando (2Ts 3,1) lema del año bíblico de la Familia Paulina

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Mes de la Biblia 2020

San Juan Pablo II sobre la celebración de la mes de la Biblia dijo que “los católicos durante el mes de septiembre debemos dedicarlo a impulsar el conocimiento y divulgación de los textos bíblicos con mayor énfasis, ya que quien se llame cristiano tendría que conocer la historia de la salvación y la Palabra de Dios, interpretadas auténtica y fielmente por el Magisterio de la Iglesia.”

Mes de la Biblia 2020

En este año queremos celebrar el mes de la Biblia recordando a San Jerónimo y alabando al Señor por la riqueza que él nos ha dejado, traduciendo la Biblia del griego y el hebreo al latín: la Biblia vulgata.

El Papa Francisco en una de sus intervenciones dijo sobre la Biblia: “Nosotros los cristianos tenemos que tener un único objetivo en nuestra vida de fe y es poner la Biblia en el centro de nuestra vida cristiana para que ella sea una brújula, pero también para que ella sea como la primavera de nuestra vida espiritual, para que ella sea la que nos indique el camino a seguir, pero sobre todo porque como decía San Jerónimo: quien desconoce la Escritura desconoce la persona de Jesús”.

Palabra del Señor siga avanzando

En estos momentos difíciles la Palabra de Dios nos presenta nuevos desafíos, para sembrar la semilla del Evangelio en la realidad que vivimos. Y así comunicar el mensaje de Jesús con una interpretación válida, comprensible, llena de esperanza y misericordia y, sobre todo, relevante para la vida del hombre y de la mujer de hoy.

El Catecismo de la Iglesia dice que la Biblia es alimento de la vida espiritual, y todos los cristianos deben tener un fácil acceso a la Sagrada Escritura (Cat. 131). Es el alma de la teología, la predicación y la catequesis (Cat. 132). La Iglesia recomienda la lectura “asidua” (frecuente, cotidiana) de la Sagrada Escritura. Desconocerla, es desconocer a Jesús. En cambio, quienes la disfrutan, adquieren la mente de Cristo (Cat. 133. Comp. 24).

Esperemos que el Espíritu Santo haga que algunos de estos elementos nos toquen la mente y el corazón, y nos ayuden a acercarnos al libro más leído en la historia de la humanidad, en el cual el Padre Celestial sale a dialogar con sus hijos (Cat. 103), y del que se conservan los manuscritos más cercanos al original. Y a través de él conocer, amar y seguir a Jesús, que es lo propio del cristiano.

Beato Santiago Alberione,
fundador de la Familia Paulina

El beato Santiago Alberione, fundador de la familia Paulina, dirigió estas palabras a las Hijas de San Pablo, pero podrían aplicarse fácilmente a cualquier artista cristiano:

La misión de las Hijas de San Pablo es esta: difundir la verdad. Debes cumplir con el espíritu paulino el deseo de nuestro Señor Jesucristo de que todas las personas lleguen a la verdad, porque Dios quiere que todos se salven, y para ser salvos deben conocer la verdad.

La verdad es esa doctrina contenida en el Evangelio y enseñada por la Iglesia. Su ministerio, por tanto, es un ministerio paulino. ¿Cuál fue la misión de San Pablo? Precisamente esta: dar al mundo lo que había recibido de Dios, de Jesucristo. ¿Y qué había recibido de Jesucristo? La luz.

Entonces, ¿por qué te ha elegido el Señor? El Señor te ha elegido para llevar la Palabra de Dios al mundo según tu condición, como lo hizo San Pablo. Y es según tu condición, que en la Iglesia es sublime, que por un lado escribes y, por otro lado, imprimes y difundes.

Misión de dar a Jesús al mundo

Esta misión de dar a Jesús al mundo es similar a la de María. Es una misión virginal, y cuanto más puro seas, más eficaz será. Una misión de caridad, y cuanta más caridad tengas en tu corazón, más trabajador serás en el apostolado. Es una misión agotadora, pero cuanto más fervor hay en un alma, más fuerza habrá. Es una misión que no tiene fronteras; sus límites son los del mundo”.

Máxima eficiencia. Sobre todo, nos llega el mandamiento y la invitación inefablemente dulce y persuasiva: “Sed perfectos …” (cf. Mt.). La santidad es virtud en alta tensión; es el ímpetu y la poesía del bien…. Los santos no son personas agotadas, medio despiertas, que no pueden decidirse a hacer su parte en la vida.

Santidad es vida

Para san Pablo, la santidad es la plenitud de la madurez humana; la persona santa es la persona perfecta…. El santo no es egocéntrico, sino que se extiende. Él o ella no se detiene; más bien, el lema es crecimiento y progreso. La santidad es vida, movimiento, nobleza.

Con la carta apostólica Apéruit Illis el Papa Francisco ha declarado que el tercer domingo del tiempo ordinario será el Domingo de la Palabra de Dios. Como Familia Paulina hemos acogido esta invitación para renovar la centralidad de Palabra de Dios en nuestra vida y misión, según la herencia que hemos recibido de nuestro fundador, el beato Santiago Alberione. El tema que nos proponen nuestros superiores generales de la Familia Paulina para el Año de la Palabra de Dios es “para que la Palabra del Señor siga avanzando” (2Ts 3,1).

El objetivo común del Año bíblico es: “En camino con la Iglesia, renovarnos mediante la familiaridad, el estudio y la lectura orante de las Sagradas Escrituras, para vivir de la Palabra, de modo que esta alcance a todos, especialmente las periferias existenciales y del pensamiento”.

Os anunciamos que, del 26 de noviembre de 2020 al 26 de noviembre de 2021, celebraremos juntos, como Familia Paulina, el Año de la Palabra de Dios.

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